19. FRENTE A LA TV.

Cae el atardecer del día 10 de la hospitalización, los finos rayos de sol se cuelan por la pequeñísima y única ventana de la habitación causan una sensación de bienestar que no puedo explicar, doy un vistazo a En diciembre llegaban las brisas de Marvel Moreno, escritora barranquillera*, no me concentro, mi mente está anclada en saber si la infección ha disminuido.

Mi padre, el otro pilar de mi vida ha llegado y  su visita está llena de calma, sin pronunciar palabra, me abraza y en mi brazo caen gotas, los días de la hospitalización se hacen eternos me debato entre las subidas y bajadas de la fiebre y entre los episodios de dolor nivel 9 más alivio y llanto infantil post-morfina, ya he podido llevar alimento a mi boca, reviso el whatsapp y han llegado muchas imágenes no se de que y también hay muchos mensajes alentadores, pocas llamadas, muchos clásicos del cine en la TV, enfermeras van, enfermeras vienen,  caen las noches y mis acompañantes se turnan el incómodo sillón al lado de mi cama.

SmartSelectImage_2018-08-26-12-03-15

SmartSelectImage_2018-08-26-11-50-57

Durante esos días el país se alista para recibir a la máxima autoridad de la iglesia católica, el Papa. Hace más de 31 años un pontífice no pisaba nuestras tierras, esa semana todos los medios de comunicación se encargaron de estimular la expectativa por la llegada del papa y en esas largas tardes en el hospital, la familia estaba reunida frente al televisor esperando que el máximo exponente de la fe católica hiciera su aparición, fueron más de 45 minutos los que transcurrieron desde el arribo del avión hasta el aeropuerto donde lo esperaban cientos de invitados ansiosos por recibirlo y hondear las banderas blancas.

Aterrizó el avión papal, estaba adornado en su parte delantera con dos pequeñas banderas, una es  la del país visitado y la otra la del estado de procedencia,  tuvieron que pasar 15 minutos más para que viéramos al pontífice, finalmente se abrieron las puertas del avión y los primeros que  salieron fueron los miembros de la guardia Suiza, 5 hombres de traje con dispositivos en sus oídos, encargados de la seguridad del pontífice en primera instancia, luego vimos a la persona que durante todo el tiempo se vería al lado del papa, un cardenal joven, dinámico y muy atento a todo, quien sería el camarlengo, la persona con un título de dignidad entre los cardenales, prácticamente quien le habla al oído al papa.

En ese momento las pequeñas banderas blancas empezaron a batirse entre los invitados, salió el papa, finalmente pisó nuestro suelo, su semblante era tranquilo, pacífico, se sostuvo del pasamos de la escalera del avión y miraba hacia abajo, sereno, observando muy bien sus pasos en la escalera, sus pasos eran dinámicos y firmes, al final de la escalera del avión y al inicio de la alfombra roja  lo esperan el presidente de nuestra nación y su esposa; con semblante complacido el pontífice sonrió, hubo un apretón de manos entre ellos de al menos unos 10 segundos, no hubo diálogo, pero el rostro de ambos se mostró complacido.

La primera dama espera con tranquilidad y con sus manos entrelazadas, su turno de estrechar las manos de Francisco, con ella intercambia unas cortas palabras, ¿ que tipo de palabras fueron ? pues ella limpia de sus ojos unas pocas lágrimas y caminan los tres por la alfombra roja, al encuentro vienen abrazos, se trata de los cardenales que hacen parte de la conferencia episcopal y sólo hasta ese momento Francisco levanta la mirada hacia el público, sonríe, levanta la mano, la mueve levemente y saluda, las banderas blancas aprovechan la oportunidad para batirse agitadamente, se escucha la ovación.

El presidente intercambia algunas primeras palabras y siguen caminando, hay sonrisas en ambos y la primera dama todavía visiblemente conmovida le presenta un niño que se acerca a el, lo abraza, Francisco le pone las manos en la cabeza y el niño le hace un obsequio, es el símbolo de una paloma, el símbolo de la paz, el papa saluda y abraza a otros niños que llegan a su encuentro, mira al publico de nuevo y sonríe.

Todos baten las bandera blancas, los dos mandatarios llegan al frente de la bandera de Colombia y de la bandera del Estado Vaticano, ambas autoridades hacen una pequeña reverencia frente a las banderas izadas en señal de respeto por el permiso que se le otorga de entrar en territorio soberano,  saluda a miembros del cuerpo diplomático y en este momento se escucha música.

Es cumbia¡ la interpreta la orquesta filarmónica, aparece un grupo  grande de  jóvenes  y niños vestidos de blanco y rojo bailando al son de la cumbia, Francisco está alegre, las mujeres bailadoras con su falda abierta de par en par mueven sus caderas mostrando  la cadencia y la coquetería propia de una mujer morena que adorna su peinado con una gran flor de cayena y se complementa con la sonrisa amplía de sus carnosos labios rojos,  bailando a su lado,  un hombre alza su sombrero en busca de la conquista de la mujer de pollera* abierta quien lleva el ritmo del galanteo llamado cumbia. Esta fue la bienvenida a nuestro país para Francisco.

El-presidente-Juan-Manuel-Santos-conversa-con-el-papa-Francisco-durante-la-ceremonia-de-bienvenida-a-Colombia

Todos frente al televisor nos sentíamos complacidos de esta escena, logramos centrar nuestra atención en algo diferente a la uterotopía, con este visitante se había roto la rutina de la hospitalización  frente a la pantalla.

in9u4-1-300x225

Era hora de los exámenes de control y con ellos la noticia de que la infección, no había cedido y que mis defensas estaban cada vez mas altas, mas señales de que la infección todavía sigue, yo estaba ansiosa por ver las imágenes tomadas a mi útero por resonancia magnética, en busca de una noticia positiva. Tenía muy claro el gran globo gigante en el que se había convertido el útero en respuesta a la presencia del mioma instalado en el, el útero estaba tan agrandado en tamaño y volumen que casi alcanzaba la línea de mi cintura.

El caballero de la bata blanca quien no había estado en escenas de la infección debido a que se encontraba por fuera del país, una vez enterado se convirtió en mi visitante matutino diario, le pedí que me mostrara las imágenes de la resonancia y lo que vi a continuación fue impactante; mi útero estaba empezando a disminuir de tamaño, a recuperar su tamaño normal,  se empezó a ver como útero, como el aguacate con el que  lo comparo, esto indicaba que el mioma estaba empezando a reducirse también, aún cuando habían pasado pocos días después de  la embolización. En lo que respecta a la lucha contra el mioma, sentí consuelo, ver esa imagen de mi aguacate, iba quitando fibra por fibra, hilo por hilo cada maraña de dolor sentido no solo en mi útero, sino también en mi corazón.

El ginecólogo de turno, revisando los exámenes me dijo:

–– Tu útero todavía está en riesgo de infectarse. Los exámenes muestran que la infección sigue su curso. Debemos esperar un poco hasta que te revise el infectólogo y determine si cambiamos el antibiótico. La histerectomía (cirugía de extirpación del útero ) sigue siendo una opción para ti. Estaremos atentos, dijo mirando a su estudiante inseparable, quien con cara de ave rapaz hizo el gesto de aprobación con la cabeza.

__Se que está en juego la salud de mi útero y mi propia vida, pero doctor  le pido que lo que venga de aquí en adelante conmigo sea lo mas conservador posible. Fue mi respuesta.

–- Si, pero si se te infecta también el útero, lo mejor es sacarlo. Concluyó.

El dolor seguía siendo inclemente, intermitente, des-corazonador, debilitante, seguía siendo la amarga visita de todas las tardes, la infección no había curado, sentí puro y físico miedo, cada vez me veía más lejos de lograr mi objetivo de levantarme victoriosa de esta batalla. Fue entonces cuando descubrí algo aún mas devastador que el dolor, uno de sus aliados mas perversos, ese que te hunde, te sumerge en lo mas hondo de un estado de  frustración, me escuché mi lenguaje interno, el que predominaba en mi mente a lo largo del día y escuché el llanto, descubrí que había tocado fondo, yo estaba compadeciéndome a mi misma.

En ese estado, a una persona le resulta casi imposible salir a flote de cualquier situación.

Volvimos a concentrarnos frente a la TV, era el día de la celebración de una misa campal, una gran multitud de personas acudió al lugar y nosotros en ese cuarto de hospital estábamos atentos al evento, si las circunstancias fueran otras, tal vez cada quien estaría en sus asuntos personales pero en esta ocasión nos encontramos unidos frente a la tv.

Cito algo de lo que fueron palabras de Francisco;

Hace falta llamarnos unos a los otros a hacer lugar al bien común por encima de los intereses particulares, a considerarnos hermanos, compañeros de camino, socios de esta empresa común que es la patria.

La palabra de Jesús tiene algo especial que no deja indiferente a nadie, su palabra tiene poder para convertir corazones, cambiar planes y proyectos, es una palabra probada en la acción, no es una conclusión de escritorio, de acuerdos fríos y alejados del dolor de la gente por eso es una palabra que sirve tanto para la seguridad de la orilla como para la fragilidad del mar.

Como Pedro también somos capaces de confiar en el Maestro cuya palabra suscita fecundidad incluso allí donde la inhospitalidad de las tinieblas humanas hace infructuosos tantos esfuerzos y fatigas.

Visita del papa francisco a Colombia.

Visita del papa francisco a Colombia. Imagen tomada por EWTN.

 

 

––Señorita debe alistarse, usted va a salir. El ginecólogo la programó por que le va a hacer un procedimiento. Dijo la enfermera.

––¿ Qué tipo de procedimiento ? Pregunté inmediatamente.

–– Es una especie de raspado, es para limpiar. Respondió.

Me sonó a mas dolor, ardor y cosas así, pero que otra opción tenía.

En la sala de procedimientos, me aseguré que el ginecólogo fuera el mismo que ya conocía mi capricho de niña-mujer de conservar mi útero y me aseguré de decirle;

––Doctor, mi útero no.

––Tranquila, es un raspado, para ayudarle a eliminar todo lo que no le sirve y evitar que pudiera infectarse también. Contestó el ginecólogo.

–– Por favor, trate con mucho cuidado mi útero y por supuesto también todo lo demás.

––Así lo haremos. Dijo el ginecólogo.

Durante ese procedimiento de aproximadamente 1 hora de duración, la primera parte del tiempo estuve despierta, la anestesia fue de tipo local, literalmente, yo percibía con claridad los movimientos propios de ” alguien que escarba dentro de ti “. Después fui sedada.

Desperté y sentía mucho dolor, pesadez en mi vientre, demasiada incomodidad, aún cuando la enfermera te advierte que “vas a quedar un poquito incómoda ” este tipo de procedimientos, sin importar si era primera vez, deja a una mujer muy adolorida  y sensible.

Ya acostada de nuevo en la habitación con mis dos manos puestas sobre mi vientre, quise imaginar como fuera mi sistema reproductor por dentro, imaginé como si lo estuviera viendo en una imagen, lo percibí como un sistema perfecto aunque frágil y delicado, un sistema armónico y muy fino, en ocasiones vulnerable, es decir toda una joya de la mujer.

¿ Te atreves a mirarlo con otros ojos ?

Sin importar si tienes hijos o no, sin importar si estás en una uterotopía o algo similar.

Después de un ” raspado ” la sensación es fuerte, quedas muy adolorida, irritable y sensible, ni en una mínima centésima de mis pensamientos alcanzo a dimensionar lo que es el dolor que siente una mujer  víctima de una violación, el impacto tan burdo que esto debe causar en la joya de una mujer, en su jardín. Permanecí en silencio con la compañía de mi familia, la sensación de ser frágiles es necesario reconocerla en nosotros como seres humanos, no para compadecernos de nosotros mismos sino para cuidarnos y darnos el trato que merece la valiosa joya y por supuesto la vida misma.

IMG-20180812-WA0017 (1)

imagen tomada de DUVET DAYS.

 

Al día siguiente, estábamos atentos a la transmisión en tv sobre el visitante especial, nos encontramos con la entrevista que le hacían a una de las mujeres encargadas de preparar los alimentos del papa en nuestro país, a la pregunta que le hicieron sobre las  peticiones del papa en cocina, ella respondió;

––El papa sólo pidió un tinto. Por lo demás siempre aceptaba lo que le diéramos.

Francisco, el hombre de palabras y gestos sencillos, el hombre jovial, que se mostró entusiasmado al son de la cumbia y de su llegada al país, el de las risas y autenticidad, sembró su mensaje de esperanza, de reconciliación y de aliento en un país deseoso de paz y esas largas tardes frente a la TV, se convirtieron en tardes para tener mas cerca a la familia.

La visita del infectólogo, ha llegado por fin y con ella  he comprobado lo que es un profesional bien enterado de la condición de un paciente, hizo montones de  preguntas que iban desde mis antecedentes familiares, hasta mis hábitos diarios. Ha decidido cambiar el tratamiento, estoy frente a una nueva etapa.

 

 

 

*Barranquillera: gentilicio de las personas procedentes de la ciudad de Barranquilla en la costa caribe Colombiana

*Pollera: falda larga y vaporosa que usan las mujeres para bailar cumbia y otros ritmos autóctonos.

 

 

 

 

 

 

12 respuestas a “19. FRENTE A LA TV.

  1. Mi Daya que inspirador todo lo que escribes, se que cada palabra es de consuelo para miles de mujeres que pasan por lo mismo que tú y me da mucha ansiedad de saber como estoy yo, por que jamás me he realizado nada para saber como se encuentra mi Útero. Se que todo saldrá muy bien. Un abrazito. Dios te bendiga!

    Le gusta a 1 persona

  2. Hola Daya, una vez más me sorprende tu valentía, la forma como abordas tu problema, te cuento que haz sido mi ejemplo a seguir, porque estoy pasando por algo parecido, pero lo mío es en la columna. Dios te bendiga y ansiosa por saber el final.

    Le gusta a 1 persona

  3. Querida Daya me gusta leer cada una de tus publicaciones y entiendo una vez más, que todo es poco si se trata de lograr lo que más anhelas en tu vida mi Dios te siga regalando fortaleza y gracias por compartir tu experiencia. Bendiciones

    Le gusta a 1 persona

  4. Sigo firme en que la de mueve montañas…y que al ver mi útero con ojos tipo rayos x veo un órgano capaz de albergar vida…de albergar amor…de permitir fecundación y crecimiento….somos mujeres fuertes….mujeres berracas y que vamos con toda! La lucha continúa…y vamos por más!

    Me gusta

    1. Me siento muy honrada de tu comentario, ver nuestro útero como nuestra joya preciada, la cuna de amor y vida es el mensaje que estoy llamada a transmitir por medio de mi uterotopía. Mi regalo para las mujeres. Vamos con toda ¡

      Me gusta

  5. Querida Daya, quiero decirte que tu artículo es conmovedor. Imagino que tu, entre los males que te aquejan, has podido encontrar paz y esperanza en aquellas imágenes que miraste sobre la visita del papa. Te deseo de corazón una pronta recuperación y que cualesquiera que sea el tratamiento que has elegido, que sea lo mejor para ti.

    Un abrazo desde Chihuahua, México.

    Le gusta a 1 persona

    1. Querida Aube, gracias por leer mi letra sentida. Si, tal como lo haz dicho si he encontrado paz y mucha esperanza en varias personas que me han apoyado y en personajes que con su palabra de aliento han contribuido a deshilar la maraña del dolor.
      Desafortunadamente en algunas ocasiones no elegimos los tratamientos a los que nos sometemos, sino que otros lo eligen por ti.

      Te recomiendo esta entrada, y verás por que lo digo; /uterotopiablog.com/2018/05/17/el-sentido-del-humor-de-dios/

      Gracias, saludo fraterno desde Santander, Colombia.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s