utopía

 

Voy, vengo, camino las calles de la ciudad en mis tennis fuscia favoritos, me debato entre la automotivación y la rutina en el empleo, es infaltable una copa de vino tinto con brochetas de fresas y chocolatina un viernes en la noche, me inscribo en esa clase de fit combat a la que tantas ganas le tenía, salto, corro, bailo, viajo. No hay rastros de dolor, no hay agotamiento, ni catástrofes sanguinolentas, no mas panty-pañal, la menstruación es una maravilla de la naturaleza. Read Full Article